El equipo del centro de distribución posventa de automoción de Bosch, en Itupeva –  Brasil, diseñó una solución basada en IoT que integra la analítica de video y el software de gestión del almacén para prevenir robos, aumentar la eficiencia y optimizar el seguimiento de los envíos.

Los almacenes son entornos complejos desde el punto de vista de la seguridad; cientos de trabajadores mueven miles de artículos por pasillos y corredores, lo que hace más complicado para los responsables de seguridad detectar el robo de inventario y hacer seguimiento de los envíos extraviados.

En una historia de éxito de la industria 4.0, el equipo del centro de distribución posventa de automoción de Bosch, ubicado en Itupeva (Brasil), recurrió al Internet de las Cosas (IoT) para crear una solución. Su integración personalizada entre la analítica de video y el software de gestión del almacén previene el robo, aumenta la eficiencia y mejora el seguimiento de los envíos.

La necesidad de entender una situación compleja

El centro de distribución de automoción de Itupeva, situado a unos 70 km. de São Paulo, es esencial para toda la región de Sudamérica. Esta instalación de 26.000 m2 de superficie procesa cada año 68.000 envíos de componentes esenciales, con lo que el simple nivel de movimiento de artículos, palés y personal del almacén convierte el seguimiento en un desafío desde el punto de vista de la logística y la seguridad.

Hace unos años el equipo de logística se dio cuenta de que las pérdidas de inventario debidas a los robos iban en aumento. Además, las consultas de los clientes relativas a los artículos extraviados en los envíos exigían una larga investigación, lo que suponía un riesgo para la reputación del centro. Era necesario cambiar de estrategia.

Al investigar el problema, el equipo de seguridad se vio desbordado por el altísimo número de alarmas. Cada incidente grabado por las cámaras de video requería una larga investigación manual: siempre que un empleado entraba en un pasillo restringido, el personal de la sala de control recibía una alerta que exigía realizar una comprobación en el sistema de gestión del almacén, de este modo, se confirmaba si había una tarea activa asignada a ese pasillo. Si no la había, se llamaba a la planta del almacén para solicitar una investigación. Pero, con miles de alertas y falsas alarmas cada día, era humanamente imposible hacerlo.

Conexión de las cámaras de vídeo inteligentes con el software de gestión del almacén

Con el fin de responder a estos retos, los expertos de Bosch trabajaron durante más de un año para automatizar las lentas comprobaciones manuales. La estrategia resultante combina la tecnología Intelligent Video Analytics (IVA) integrada en las cámaras de Bosch con una configuración personalizada de Bosch Video Management System (BVMS) y una interfaz conectada con el sistema de gestión del almacén existente en el centro.

Desde el punto de vista técnico, es una ingeniosa combinación de tecnología existente e información en red: las doscientas cámaras de seguridad del centro de distribución, incluidas las de la serie Flexidome IP de alta definición de Bosch, están equipadas con Intelligent Video Analytics (IVA).

Esta función integrada procesa datos de imágenes en tiempo real y detecta actividades sospechosas por medio de un algoritmo. En el primer paso, el equipo “enseñó” a las cámaras a reconocer los objetos del almacén, como las carretillas elevadoras y los elementos relacionados con los envíos. Una vez que el sistema de seguridad aprendió a identificar estos objetos, estuvo preparado para la conexión con el sistema de logística del centro.

En el siguiente paso, el equipo creó una interfaz directa entre el sistema de gestión del almacén y Bosch Video Management System (BVMS). La creación de la conexión añade un nuevo nivel de inteligencia a la videovigilancia del centro: ahora, las cámaras inteligentes actúan como sensores IoT que pueden identificar los productos almacenados en el software del sistema de gestión del almacén, que actualmente incluye un catálogo con 13.497 números de referencia. Además, el sistema también compara automáticamente los incidentes de seguridad con las tareas programadas en el sistema del almacén.

Gracias a esta automatización “inteligente”, los operarios solo reciben alarmas cuando un trabajador entra en un pasillo sin tener asignada una tarea. Si el trabajador atraviesa el pasillo sin detenerse, no se activa ninguna alarma. Como resultado, el número de eventos de seguridad pasó de varios miles a unos cien al día y los incidentes de robo también disminuyeron.

Seguimiento envios tiempo real Bosch

Desde el punto de vista de las operaciones, esta solución de la industria 4.0 no solo mejora la seguridad, sino que responde además a la necesidad del centro de reemplazar el lento proceso de seguimiento manual de los envíos y los artículos extraviados.

Mientras que antes el equipo de logística necesitaba varias horas para localizar manualmente un artículo perdido, ahora cada artículo tiene asignado un número de seguimiento vinculado a grabaciones de vídeo que documentan sus movimientos. Este nivel de transparencia permite al equipo de logística resolver problemas de inventario en unos minutos, en lugar de necesitar horas.

Desde que el sistema se implementó, el equipo de Itupeva ha descubierto otros beneficios derivados del uso del nuevo sistema de supervisión: cuatro vallas físicas que protegían áreas sensibles del almacén se pudieron reemplazar por vallas virtuales que rodean a las zonas de seguridad definidas en el sistema de gestión de video.

Gracias a este sistema el centro Itupeva cuenta con un nuevo nivel de flexibilidad para cambiar por completo la distribución de los pasillos y las estanterías del almacén, algo habitual en estas instalaciones, sin sacrificar la seguridad.

Además, la solución personalizada de la industria 4.0 reduce drásticamente los costos del inventario, ya que hace un inventario virtual en tiempo real, con un período de amortización proyectado a menos de un año.