Por  Jhoalys Siverio

Médicos advierten del completo abandono de los protocolos de seguridad e higiene en el trabajo en las empresas controladas por el gobierno en una jornada de la coordinación de Gestión Pública Regional de Vente Venezuela.

Los últimos accidentes laborales en las empresas básicas son otra evidencia más de la destrucción del parque industrial, no solo por la falta de producción sino porque se omiten los protocolos de seguridad que ponen en riesgo la salud y vida de los trabajadores.

La coordinación de Gestión Pública Regional de Vente Venezuela en Bolívar inició una serie de conferencias, empezando por el tema de la salud ocupacional.

No es solo que se omiten los protocolos de seguridad en las jornadas, es que tampoco cuentan con seguro médico, y la realidad del sistema de salud pública en el país es de centros hospitalarios totalmente desasistidos.

Pablo De la Rosa, especialista en el área de salud ocupacional y presidente de la Sociedad Venezolana de Salud Ocupacional, Capítulo Guayana, destacó que atender este tema es de vital importancia para sostener la economía del país.

“Poner a producir a un país con trabajadores enfermos es casi imposible. En el pasado era bien organizado, con recursos ahora limitados”, señaló.

Precisamente, durante la ponencia se hizo mención a las medidas que se tomaban para prevenir lesiones y daños a nivel auditivo, visual, de la piel y accidentes mayores. Hoy nada de eso se cumple y los trabajadores laboran sin uniformes ni implementos y equipos de seguridad.

“Antes nos ocupábamos en conservar la salud de los trabajadores, porque estábamos en condiciones normales, teníamos recursos para eso, pero ahorita me atrevería a decir que estamos desarrollando un parque industrial en contingencia ocupacional”, afirmó.

La mayoría de los trabajos en las industrias se realizan en situaciones de precariedad, lo que implica un reto para los que están en salud ocupacional y se organizan en buscar vías para conservarla.

“Anteriormente todo estaba establecido y había protocolos a seguir para que el trabajador iniciara y terminara su jornada de salud totalmente sano. Ahorita las jornadas son en condiciones subestandar”, agregó.

Sin correctivos en seguridad

El accidente laboral más reciente ocurrió el pasado 26 de enero en la Siderúrgica del Orinoco. Ernesto Carrillo, de 50 años de edad, era jefe de mantenimiento en Planta de Pellas en Sidor, cayó de un andamio cuando realizaba una inspección en el área de preparación y moliendas. Sidoristas denunciaron que el accidente fue a consecuencia de no cumplir con los protocolos de seguridad, condición a la que son expuestos por imposición de la gerencia de la empresa.

“El primero fue un incendio en la sala de control en Planta de Pellas, en el manejo de unos equipos que, por falta de mantenimiento, dos trabajadores estuvieron expuestos a gran cantidad de humo. Posterior a este accidente, solicitamos a la presidencia e Inpsasel la investigación, para establecer compromisos que llevaran a la corrección. No hubo respuesta”, denunció Frank Oliveros, miembro de la Comisión Paritaria de Higiene y Seguridad en Sidor, tras la muerte de Carrillo.

El segundo accidente ocurrió en la Planta de Peletización, en la Línea A, cuando “un trabajador, desmontando unos equipos, recibió un fuerte impacto en la cabeza por un material que fue lanzado y casi le cuesta la vida. Se exigió en comunicación firmada por todos los entes burocráticos, e igual la presidenta Yajaira Rangel no dio respuestas”, agregó Oliveros.

El año pasado se registraron en Bauxilum por lo menos dos accidentes laborales. Uno de los casos fue el de un trabajador a quien le cayó soda cáustica por no contar con los implementos de seguridad. A otro le cayó un equipo encima y perdió tres dedos de su pie.

En septiembre de 2016 murió un empleado de Venalum, al caerle una plancha de acero en la cabeza. La víctima fue Carlos Villarroel, trabajador de la contratista Protécnica para CVG Venalum.

El 13 febrero de 2016 tres trabajadores de Ferrominera Orinoco resultaron lesionados tras la explosión de una válvula de tubería por la que circula gas en la Planta de Briquetas.

En 2016, el Consejo Socialista de Delegados de Prevención del estado Bolívar contabilizó ese año un accidente laboral en Venalum, dos en Alcasa, cuatro en Orinoco Iron, tres en Ferrominera, uno en Comsigua y uno en Sidor, este último con un fallecido y 20 lesionados.

Otro de los accidentes laborales en la región fue a finales de enero de 2018. Ignacio Gamuzza, trabajador de Alcasa con 20 años de servicio, murió tras caer de una altura de unos 15 metros cuando hacía labores de recuperación de alúmina, señala una publicación de Crónica Uno.

El coordinador de Gestión Pública Regional de Vente en Bolívar, Guillermo Herrera, se refirió al ciclo de ponencias que estará realizando esta organización política, como un plan de formación e información.

“Creemos que esta es la vía correcta para unirnos por un interés en común. No basta con hablar y decir: vamos a buscar la unidad”, aseveró Herrera.

Para Douglas Rodríguez, coordinador estadal de Vente, el tema de la salud ocupacional deviene de la destrucción de todas las empresas y las carencias en el programa de higiene y seguridad industrial.

Insistió entonces en la salida de Nicolás Maduro del poder para poder revertir esa realidad. “De nada sirven los programas de salud ocupacional, de nada sirven las indemnizaciones si tenemos un régimen criminal que todos los días pelea en contra de los trabajadores, los persigue y no los atiende”.