La nueva revolución tecnológica exige mejoras en procesos productivos y resultados

Por Lydia Martín

Las reglas en la industria han cambiado. Se trata de un sector que se enfrenta a una cuarta revolución, basada en la tecnología, la era 4.0 que pasa de la producción en serie a la incorporación a marchas forzadas de sistemas inteligentes cada vez más capaces, con nuevas técnicas avanzadas de producción y operaciones que afectan tanto a organizaciones como a las personas. Y es a marchas forzadas porque sumarse a esta ola otorga competitividad y mayor capacidad productiva, evitando quedarse desfasados y a la zaga en un mercado cada vez más globalizado y vanguardista. Desaprovechar las oportunidades que trae esta Industria 4.0 puede traducirse en pérdida de cuota de mercado.

La inteligencia artificial se complementa con la robótica, la nanotecnología, el ‘internet de las cosas’ o la analítica para ofrecer a las empresas y organizaciones un sinfín de posibilidades que les permitan asegurarse el futuro, teniendo la personalización un gran papel en todo este proceso. Ahora, es posible el acceso en tiempo real a una cantidad incontable de datos que permiten optimizar los procesos y revolucionar ámbitos económicos tan diversos como el sector de la salud, automovilístico, del diseño o agrícola, entre muchos otros.

Según la Comisión Europea, una transición exitosa hacia la Industria 4.0 podría ayudar a la UE a alcanzar su objetivo de aumentar la participación de las manufacturas y el 20% del PIB del bloque en 2020. De hecho, según un informe, la digitalización de productos y servicios aportará a la industria más de 110.000 millones de euros al año en Europa durante los próximos cinco años, así como ganancias de productividad del 20% a través de diversos efectos y un recorte del tiempo de inactividad en las fábricas a la mitad. Para implementar esta tecnología, la inversión necesaria en Europa se estima que podría llegar a 1.000 millones de euros.

La Región cuenta con iniciativas y acciones dirigidas a apoyar a las empresas en esta transición

En la actualidad, España está en el puesto número 14 de 45 en lo que respecta al desarrollo de la digitalización. Según Siemens, las empresas pueden mejorar la productividad por encima del 8%, ahorrarse un 12% en costes energéticos o reducir más de un 5% el mantenimiento abordando proyectos de ‘internet de las cosas’ combinados con ‘cloud computing’.

El Gobierno de la Región de Murcia, consciente de la importancia de la transformación digital de su tejido productivo, trabaja en coordinación con el Gobierno de España en las acciones de implementación de la Industria 4.0, con iniciativas y acciones dirigidas a apoyar a las empresas de la zona en esta evolución. El impulso recae en la Estrategia de Investigación e Innovación para la Especialización Inteligente de la Región de Murcia (RIS3Mur) y en la Estrategia MurciaIndustria 4.0, coordinada por la Consejería de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente a través del Instituto de Fomento de la Región de Murcia, que impulsa el progreso, avance y mejora de la evolución industrial con respecto a la transformación digital.

Como parte de esta estrategia se estimulan los proyectos empresariales de carácter tecnológico por parte de las pymes industriales de la Región de Murcia que tengan el objetivo de establecer una clara mejora competitiva a través de la introducción efectiva de las tecnologías digitales, permitiendo que dispositivos y sistemas colaboren entre ellos y con otras industrias, para mejorar los productos, los procesos y los modelos de negocio. Se trata de establecer en estas pymes un alto componente de automatización y digitalización de sus plantas industriales, a fin de convertirse en ‘fábricas inteligentes’ y conseguir aumentar el peso del sector industrial y mejorar su competitividad en los mercados globales, así como crear empleo de calidad.

Además hay que tener en cuenta los apoyos financieros que desde la Administración autonómica regional se destinan a cofinanciar los gastos asociados al despliegue de proyectos de transformación digital en el tejido productivo. Destaca el programa de Ayudas para la transformación digital de la industria de la Región de Murcia o la Línea Cheque TIC, que fue convocada en años anteriores.

Captación del talento

El paso a la Industria 4.0 supone un nuevo reto: contar con los profesionales adecuados para trabajar en este sector, en un momento en el que se requiere mayor cualificación para hacer frente a la automatización de los procesos productivos pero se hace difícil encontrar perfiles capacitados.

Según el Informe anual del mercado laboral por Esade, los ingenieros, matemáticos e informáticos se encuentran en el ‘top ten’ de los más demandados con profesiones como analistas de datos o data scientist, chief analyst, técnicos de sistemas cloud y distribuidos, programadores, desarrolladores de inteligencia artificial y especialistas en seguridad. Los comerciales especializados en estas áreas, así como los diseñadores de experiencias de usuario también tendrán un buen futuro.

Siguiendo con el ámbito educativo, lo que se pretende es conseguir que los alumnos asuman de forma natural la transformación digital y el pensamiento tecnológico, para que sean capaces de afrontar cualquier proyecto. Así, la Región de Murcia busca potenciar estos perfiles profesionales y adelantarse a las necesidades del futuro. De hecho, la Estrategia MurciaIndustria 4.0 se centra en el capital humano, trabajando por la formación dual y estimulando el emprendimiento industrial 4.0, así como reforzando la conexión entre universidad e industria. Se apuesta por la profesionalización de las pymes industriales, reforzando la capacitación en la ingeniería para este sector en el futuro. Cabe destacar que del total de matriculados entre las tres universidades de la Región, el 40% están relacionados con estudios técnicos como ingenierías, informáticos, ciencias o negocios.

Una de las organizaciones que más comprometida está en la Región con la formación de los perfiles del futuro es la Fremm, que ya ha formado a más de 1.000 trabajadores y 300 desempleados para que las 8.000 empresas del sector industrial regional lideren la transformación, posibilitando su ingreso en la Industria 4.0 para garantizar su viabilidad o máxima competitividad. Y lo hace a través de su Centro de Formación, la Oficina de Transformación Digital (OTD), Excelem y, entre otras actuaciones, el Foro de Robótica.

Domótica, robótica, autómatas programables, estrategia, maquinaria, redes, automatización industrial… Son algunas de las materias que imparte con un sentido eminentemente práctico para el reciclaje de los trabajadores de sus empresas y para posibilitar el trabajo a los desempleados, la mayor parte jóvenes.

Además de la formación, Fremm es la sede de la única Oficina de Transformación Digital de la Región de Murcia, cuyo objetivo es impulsar el cambio de mentalidad necesario que exige la Industria 4.0; una ventana abierta al asesoramiento y la puesta en marcha del plan de digitalización que precisan todas las empresas para adentrarse en la industria inteligente.

Por último, a través de la Fundación ExceleM junto al Centro Tecnológico del Metal, aporta herramientas y metodologías innovadoras, conectando a las empresas con la oferta tecnológica, facilitando información e implementando proyectos europeos para obtener financiación.

La fabricación aditiva como aliada

En esta revolución tecnológica, la fabricación aditiva se ha convertido en una gran aliada para dar el salto hacia el futuro. Está presente en la industria, en la educación, en la medicina, en la ingeniería… en prácticamente todos los ámbitos económicos que quieran ofrecer un valor añadido y, especialmente, alta dosis de personalización. A través de la impresión 3D

La fabricación aditiva o la impresión 3D rompe así con los anteriores modelos de fabricación, ofreciendo un sinfín de posibilidades a todos los sectores económicos y convierte la personalización de los productos en uno de sus valores clave.

Crear órganos en 3D para analizar la situación de una patología y su evolución y enfrentarse mejor al caso real; elaborar virtualmente una pieza a colocar con un escaneado de un diente, acortando plazos y costes, o fabricar prótesis que se adaptan a la anatomía de cada paciente son algunas aplicaciones en medicina. En diseño y moda, permite ofrecer creaciones diferenciadas y originales, abaratando costes de producción y tiempos de proceso; en decoración, las piezas siguen siendo únicas, novedosas y exclusivas en aspectos como la iluminación, el menaje o el mobiliario.

Una ayuda para el cambio

En plena era de la transformación, muchas pymes no saben cómo sumarse al carro de la digitalización y la inteligencia artificial. Ante esto, surgen nuevas empresas especializadas que pretenden acompañar en el camino y hacer que ese cambio sea una realidad. Les acompañan en todo el proceso, les orientan para que consigan ayudas para esa transformación y le asesoran para conseguir que su competitividad mejore.

Se genera así una transferencia de todo tipo de conocimiento que permite, en conjunto, generar más focos de negocio en la Región para que esta sea capaz de afrontar los retos del futuro. Ya que, sin duda, pasan por la Industria 4.0.