Ottawa (PL).- El alcalde de la ciudad canadiense de Saint John, Don Darling, reclamó hoy mayores medidas de seguridad en las industrias, horas después de una explosión accidental en la mayor refinería del país.

Según la compañía Irving Oil, propietaria de la instalación, el incidente ocurrió ayer a las 10:16 hora local, al estallar una unidad de tratamiento de diesel, cuya función es eliminar el sulfuro del combustible.

Varias personas fueron heridas por la explosión, la cual provocó una densa nube de humo negra que cubrió Saint John, la urbe más poblada de la occidental provincia de Nuevo Brunswick.

En las próximas semanas y meses vamos a tener discusiones enfocadas en la seguridad industrial, anunció Darling en su cuenta en Twitter.

Hace un mes otra explosión sacudió una planta de reciclaje de chatarra en la localidad.

Ubicada a pocos kilómetros de varios vecindarios, la refinería de la ciudad da empleo a unas mil 400 personas y tiene una capacidad de 320 mil barriles diarios.